EDUCACIÓN SUPERIOR COMO OBJETO DE CONOCIMIENTO

Compartimos el link al Número de la Revista Voces en el Fenix (FCE – UBA) que toma la educación superior como tema central (nro. 33, abril de 2014 “Mentes peligrosas”). Se adjuntan los títulos y sus autores. www.vocesenelfenix.com

Adriana Puiggrós, Desafíos para el futuro de la universidad. Lino Barañao, Un nuevo rol para la producción del conocimiento en la argentina. Graciela Morgade, Los desafíos del posgrado. Un nivel cuaternario que ha llegado para quedarse. Alberto Kornblihtt, Entrevista: “Existe muy poco debate en la enseñanza universitaria”. Carlos Giordano, Memorias de un olvido. Marcela Mollis, De modas y otras odas al mercado de la educación superior. Alberto Barbieri, Un nuevo ciclo en la UBA. Ernesto Villanueva, Las nuevas universidades en el conurbano bonaerense. Eduardo Dvorkin, La formación de ingenieros y el modelo de desarrollo kirchnerista. Juan Carlos Mena, Relación entre las universidades privadas y el desarrollo nacional. Aldo Lorusso y Lidia Rodríguez, La educación superior y el reconocimiento de saberes socialmente productivos de los sectores populares. Martha linares y David Levitán, Pensar la universidad para el cambio social. Emmanuel Bonforti, la universidad en perspectiva histórica y latinoamericana. Javier Hermo, Perspectivas de integración universitaria en américa latina: del mercosur a la unasur. Sabina Frederic, Educación universitaria y formación militar: caminos de conciliación. Ariel Zysman, de la escuela a la universidad.

… Un país que pretende brindar a sus habitantes una vida digna debe ofrecerles acceso a una educación superior de calidad y acorde con los requerimientos de la vida moderna. Ya no alcanza con formar los profesionales requeridos por el sector productivo. Es indispensable también el desarrollo de programas en materia de investigación y tecnología, herramientas indispensables para avanzar en la reducción drástica de la pobreza y la marginación. Ante la complejidad de estos objetivos, son las universidades, en particular las públicas, las que tienen una responsabilidad indiscutible.

A sus autoridades les corresponde dar lugar a las innovaciones que se les acercan, actuar con audacia y serenidad, buscar los mejores talentos para la incorporación a sus claustros y extender sus ofertas curriculares a las más amplias capas sociales. Pero no termina ahí la cadena de responsabilidades. Una universidad que apunte al desarrollo de la sociedad necesita que sus docentes cumplan con las obligaciones asumidas y mantengan una búsqueda constante de la superación de sus conocimientos. Que los trabajadores no docentes comprendan la importancia de una labor dirigida a mejorar las condiciones de vida propias y ajenas. Y que los alumnos presten todo su esfuerzo y dedicación para asumir su formación como un paso indispensable para hacerse cargo en un futuro próximo de las responsabilidades públicas o privadas que la comunidad toda les confiera.

En cuanto a la investigación es necesario hacer un gran esfuerzo para desprendernos de las influencias, propuestas y direccionamiento que los países centrales suelen aplicar a los sectores científicos de los países emergentes. Esta es una matriz que reconoce su origen en tiempos de la colonia y que se mantiene aún hasta nuestros días, con diferentes máscaras pero siempre vigente…